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LOS GANADORES IMPREVISTOS - IMPREVISTO II

1974: La ruta rara, el “Chilquero” de Melgar, desde Rio Branco - Pando - Santa Clara y el desconocido tordillo de recorrer el campo de Celestino Rodales

En el año 1974 Rio Branco era referencia y compartía con Sarandí Grande el liderazgo de la actividad de raid en el país.

 Allí estaba el bicampeón del 72/73, Octavio Rodríguez, que había perdido al tostado “Gurí” (uno de los caballos adelantados del llamado “raid moderno”), pero tenía al zaino “Satanás” (también campeón nacional 71/73 ) que en mayo de 1974 le había ganado en gran forma al tostado “Indio”, con el Cap. Omar Lacasa en Los Cerrillos.

También estaba en Rio Branco el Cap. Rivera Saravia, que ya no tenía al zaino “Montonero”, el nieto de “Castigo”. “Castigo” era ciego, pero incluso así corrió ocho raid, logrando seis segundos puestos, un caso único tal vez en el mundo hípico. Pero Rivera Saravia sí tenía a “Copetín”, un doradillo de grandes condiciones atléticas y que “andaba muy bien”, decían.

Llegaba agosto y con los caballos prontos comenzaron a planificar las salidas, estudiando que el 16 estaba la tercera edición del “Declaratoria de la Independencia”, en Pando, sobre 90 kilómetros, y el 23, en Santa Clara, los tremendos 115 kilómetros del “Independencia Nacional”.

En Pando, el año anterior “Satanás” se había “parado” en la punta a 1 kilómetro de la llegada, habiéndole ganado de atrás el jinete Lima Reyes, con el colorado “El Bandido”, que en la punta había perdido una herradura a los 15 kilómetros de la segunda etapa, y demoró seis minutos en herrar, recuperando los casi tres kilómetros perdidos y ganando con claridad la segunda edición del raid de los “Rotary Club de Pando”, que trasmitió el recordado Elías “Tito” Álvez, con CX 24 “La voz del aire”.

Los raidistas de Rio Branco, mantenían una gran amistad y viajaban con sus caballos en el mismo camión a muchas de las pruebas, pero en la carretera rivalizaban plenamente. Es así que en seis oportunidades Rivera entró segundo con “Montonero”, detrás del “Chilo”.

En esta oportunidad decidieron ir uno a cada raid, por aquello de “la memoria para pararse”, que podía caer sobre el alto zaino de la frontera, “Satanás” iría el 23 a Santa Clara y “Copetín” el 16 a Pando.

Pero el tercero en discordia en Rio Branco era Efraín Rosas, un experimentado raidista que cuidaba y corría los caballos de Juan Melgar, de Caraguatá, y tenía a “Chilquero”, un pesado tostado (ganador en el 73 en Rio Branco, y en junio del 74 en Sarandí del Yí). También estaba pronto para correr en agosto, pero en la estrategia decidieron ir a Pando.

Arribados a la ciudad industrial del sur con una gran expectativa - pues sería el gran favorito - cuando recorrieron la pista (con muchas curvas y además la llegada sobre hormigón) decidieron no correr, y la única alternativa era la competencia del domingo siguiente en Santa Clara, a la que habían descartado ir para no enfrentar a poderoso “Satanás”.

En Pando, en un raid discreto y parejo, llegaron a la recta de hormigón Rivera Saravia con “Copetín”, sin poder desarrollar su capacidad corredora por el riesgo de una rodada, y Celestino Rodales (ya retirado de la Guardia) con “Manantial”, el tordillo del Alberto “Beto” Villar, de Flores, un caballo debutante con poco trabajo y que sorprendentemente, merced al gran pilotaje del “Flaco”, se quedó con el Raid.

El domingo 23, en Santa Clara, el duelo de los dos “colosos” fue tremendo, sobre todo por la piedra suelta de la áspera Ruta 7. Como se preveía se corrieron “mano a mano” todo el tiro, sacando más de media hora al resto, y poco antes de las Estación de AFE, Efraín Rosas se fue solo, quedándose con la edición 23 del “Independencia Nacional”. Octavio Rodríguez y su “Satanás”, llegaron en segundo lugar.

El altísimo nivel de aquel “Independencia Nacional” lo marca el promedio: 23,800 K/H para los 115 kilómetros, lo que podríamos considerar como un “record “, en virtud del estado de la Ruta en ese año, al que a veces se le menciona como “el año de la piedra”.

Después de eso, el tostado de Melgar no corrió más, perdiéndose un gran caballo. El “Copetín”  ganó al mes siguiente en Cerro Chato el Libertad, sobre 104 kilómetros, siendo 2º “Satanás” y 3º “Manantial”, en un gran raid que superó los 26 participantes (un alto promedio para ese tiempo) y que definieron los tres casi dentro del pueblo.

 Así, el mes de agosto de 1974 había sido de los ganadores imprevistos y fue el primer raid hípico que ganó Rivera Saravia en su extensa carrera. Con seguridad, Efraín Rosas, con “Chilquero”, habría ganado en Pando y no Celestino Rodales. Y era claro que Octavio, con “Satanás”, habría ganado en Santa Clara.

El “Flaco” Celestino Rodales - un gran entrenador a nivel nacional durante décadas y uno de los mayores jinetes en las carreteras que hemos visto-, fue el protagonista de dos triunfadores imprevistos.

Y la paradoja: en Sarandí Grande ganó como entrenador de la Guardia su ultimo raid con “Patotero”, y cinco años después, en Pando, ganó su primer raid como jinete.

 

 

 

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